
Pues bien, no es exacto a lo que compramos, pero se asemeja muchísimo, quizá más adelante lo consiga pero, de momento, la receta que traigo os dejará más que satisfechos en textura y sabor, más económico y de toda confianza, como todo lo que hacemos en casa. Evidentemente, podéis jugar a hacer vuestra propia mezcla de especias, a vuestro gusto.
Esta vez no dejo número de comensales puesto que dependerá mucho de las tajadas que elijáis para preparar. Yo lo he hecho con un pollo entero troceado en piezas grandecitas, dejé los muslos enteros, lo contramuslos por la mitad, las pechugas en tres trozos y las alitas las partí en dos. Podéis elegir usar sólo muslitos, alas, etc.
Ingredientes:
- 1 pollo entero troceado.
- 400 gr. de harina.
- 2 cucharadas de curry.
- 1 cucharada de estragón.
- 1 cucharada de orégano.
- 1 cucharada de tomillo.
- 1 cucharada de pimienta.
- 2 cucharadas de pimentón dulce (si queremos dar toque picante mezclamos con pimentón picante).
- 1 poquito de sal.
- 1 chorrito de leche.
- Agua.

La historia de esta salsa es muy curiosa y, como muchos otros logros de la cocina, una casualidad. Además, según se ha ido sabiendo, también tiene parte de cuento o leyenda, Al parecer Lord Marcus Sandys, ex gobernador de Bengala, era un admirador de la cocina de la India y consiguió, antes de volver a Inglaterra, que su cocinero le diese la receta de esa salsa. Una vez en su país se la dio a los químicos John Lea y William Perrins para que se la preparasen. Al probarla el Lord quedó encantado pero, para ellos, resultó ser algo realmente incomible y dejaron el barril abandonado en el almacén. Tiempo después, durante un inventario, encontraron el barril, volvieron a probar el contenido y quedaron más que satisfechos con aquel líquido aromático y apetitoso. Compraron la receta a Lord Sandys y la comercializaron bajo el nombre “Lea & Perrins Worcestershire Sauce” y así ha llegado hasta nuestros días.
Como os dije antes, esta historia tiene parte de cuento o leyenda puesto que, otras fuentes indican que no existió un Lord Sandys que fuera gobernador de Bengala, incluso que estuviera en la India. Sí se habla de un Lord Arthur Moyses William Sandys, del condado de Ombersley, Worcestershire, el cual hizo llegar la receta a Lea & Perrins.
Sea como fuere, es un condimento que realza el sabor de los alimentos y que permite mucho juego a la hora de preparar macerados, tanto de carne como pollo, enriqueciendo en gran medida el sabor de los mismos.
Ingredientes (para 4 comensales):
- 24 alitas de pollo.
- 3 cucharadas de salsa Worcestershire.
- 2 cucharadas de miel.
- 1 cucharada de aceite de girasol.
- 1 cucharada de aceite de oliva.
- 8 cucharadas de salsa de soja.
- 1 cucharadita de semillas de sésamo.
- Sal y pimienta negra recién molida.

La de hoy es una receta con una salsa contundente, acompañado de un poco de arroz hervido es un plato único que no necesita más, sólo un buen pan para deleitarnos mojando la salsa.
Añadir el hígado machacado a la salsa le da un toque y una textura exquisita no obstante, si no es de vuestro agrado consumirlo, podéis prescindir de él sin problema.
Ingredientes (para 4 comensales):
- 1 conejo grande (1,5 Kg.)
- 1 cebolla grande.
- 2 dientes de ajo.
- 1 trozo de pan del día anterior.
- 1 huevo.
- 120 ml. de brandy.
- 120 ml. de caldo de pollo.
- Harina.
- Aceite de oliva, sal y pimienta negra.

Bien, pues aun así se le pueden añadir sabores y texturas que la hacen diferente y sigue siendo exquisita. Eso es lo que os voy a dejar hoy, una forma de hacer una tortilla de patata diferente, a los niños les volverá locos, ya lo veréis, la verdad es que la textura cremosa del queso fundido aporta a la tortilla un punto más de sabor. Combinan perfectamente.
No os voy a poner cantidades puesto que la tortilla cada uno la hacemos a nuestra manera, con más cebolla, con menos, más jugosa, más seca… a vuestro gusto.
Ingredientes:
- Patatas.
- Cebolla.
- Huevos.
- Jamón de York.
- Queso Gouda.
- Aceite de oliva y sal.

Una receta muy sencilla pero muy vistosa. Está claro que el pollo es del gusto de casi todo el mundo, es una carne en la que el sabor no es muy pronunciado, por lo que nos da mucho juego a la hora de cocinarla puesto que combina con casi todo, por no decir todo.
En esta ocasión, en vez de utilizar filetes de pechuga, que es lo más habitual, he utilizado contramuslos deshuesados, más jugosos que la pechuga.
Para hacer los rollitos he utilizado una red que ya venden hecha, solo hay que introducir el rollo, cortar a la medida y anudar los dos extremos. El relleno lo he hecho con jamón de York y queso, pero admite bacon, jamón serrano…los que queráis. Vamos a por la receta.
Ingredientes (para 3 comensales):
- 3 contramuslos de pollo deshuesados.
- 3 lonchas de jamón de York.
- 3 lonchas de queso Gouda.
- 1 cebolla grande.
- 2 zanahorias grandes.
- 1/2 pimiento verde.
- 1 puerro.
- 1/2 tomate rallado.
- 1 diente de ajo.
- 300 ml. de caldo de ave.
- 300 ml. de agua.
- 1 cucharada de harina.
- Aceite de oliva, harina, sal y pimienta blanca.

Las recetas de aprovechamiento son cada vez mejor recibidas. Creo que la crisis se está haciendo sentir más fuerte que nunca y poder aprovechar sobras de otras recetas para sacar una comida o una cena para toda la familia con muy poco va a convertirse en imprescindible. Hoy os traigo una de estas recetas. El otro día preparamos en casa arroz blanco para tomarlo con huevo frito, unas salchichas y salsa de tomate, un plato que se come en todas las casas y que está realmente bueno. Pues bien, me sobró arroz y como me niego a tirar la comida decidí aprovecharlo y hacer unas croquetas para llevar en tupper. Muy fáciles y resultonas.
Ingredientes (para unas 20 croquetas):
- 450 gr. de arroz blanco ya cocido.
- 150 gr. de atún en aceite escurrido.
- 3 cucharadas de tomate frito.
- 25 gr. de queso crema (tipo Philadelphia).
- Aceite de oliva, sal, huevo y pan rallado.






